En la actualidad, muchas pizzerías artesanales en Chile y Latinoamérica están redescubriendo el valor de la fermentación natural a través de la masa madre. Este método ancestral no solo aporta complejidad aromática y textura superior a la pizza, sino que también mejora su digestibilidad y vida útil. Dominar la masa madre es un arte que combina ciencia, técnica y paciencia, cualidades esenciales para cualquier pizzaiolo profesional o emprendedor gastronómico que busque ofrecer una pizza artesanal de calidad excepcional.

¿Qué es la masa madre y por qué mejora tu pizza?
La masa madre es una mezcla viva de harina y agua donde se desarrollan levaduras y bacterias lácticas naturales. A diferencia de la levadura comercial, este fermento genera una fermentación lenta y compleja, lo que se traduce en una pizza con mayor desarrollo de sabor, corteza crujiente y una miga ligera y aireada.
Para una pizza italiana auténtica, la masa madre aporta ese toque rústico y aromático que los comensales valoran. Además, regula mejor la acidez, produciendo un equilibrio natural entre dulzor y frescura en la masa, ideal para realzar ingredientes premium como tomate San Marzano o mozzarella fior di latte.
El proceso técnico para crear tu propia masa madre
1. Selección de harina y agua
Utiliza una harina rica en proteínas (mínimo 11,5%) y de tipo 00 o harina panadera sin blanqueadores. El agua debe ser filtrada o declorada, ya que el cloro puede inhibir la fermentación microbiana. La temperatura ideal está entre 24 °C y 26 °C.
2. Alimentación y mantenimiento
Tu masa madre necesita ser alimentada con igual proporción de harina y agua cada 24 horas. A medida que se estabiliza, se acortan los tiempos entre refrescos. Cuando duplica su volumen, está lista para ser usada. Con el tiempo, esta cultura adquirirá un perfil ácido y aromático propio de tu pizzería, influyendo en el “ADN” de tu producto.
3. Incorporación a la masa de pizza
Por lo general, se usa entre un 15% y 25% del peso total de harina en masa madre activa. La hidratación puede aumentar dependiendo del tipo de harina y el estilo de pizza (por ejemplo, una napolitana requiere mayor humedad que una romana). El amasado debe ser suave, y la fermentación preferiblemente en frío durante 24 a 48 horas.
Fermentación larga: sabor, textura y estructura
El secreto de una pizza de calidad está en el tiempo. La fermentación larga en frío permite que los microorganismos desarrollen sabor y estructura sin producir acidez excesiva. En este punto, las enzimas descomponen lentamente los azúcares complejos, generando una masa más elástica, ligera y digerible.
Cuidados durante la fermentación
- Mantén la temperatura de refrigeración entre 3 °C y 5 °C para un control óptimo.
- Evita la sobrefermentación, que puede amargar la masa.
- Usa recipientes herméticos, pero con un leve intercambio de aire.
- Controla la humedad del refrigerador para evitar formación de costra.
Errores comunes al trabajar con masa madre
Uno de los fallos más frecuentes es usar una masa madre joven o poco activa, lo que genera fermentaciones débiles y masas compactas. Otro error es no ajustar la hidratación según la absorción de la harina y las condiciones ambientales. Cada obrador en Chile, dependiendo de la humedad local, requerirá calibrar sus proporciones con pruebas sucesivas.
Ventajas para tu pizzería
Incorporar masa madre no solo eleva la calidad del producto, también refuerza la identidad artesanal de tu marca. Es una práctica sostenible, económica a largo plazo y diferenciadora frente a pizzerías que dependen exclusivamente de levadura instantánea. Además, los consumidores actuales valoran el aspecto saludable y digestivo de este tipo de masa.
Aplicación práctica: receta base de masa madre para pizza
- 500 g de harina tipo 00
- 125 g de masa madre activa
- 300 g de agua a temperatura ambiente
- 10 g de sal
- 15 g de aceite de oliva EVO (opcional)
Procedimiento
- Disuelve la masa madre en el agua.
- Incorpora la harina en dos partes, mezclando hasta homogeneizar.
- Añade la sal y el aceite de oliva.
- Deja reposar 30 minutos y realiza dos pliegues tipo “stretch and fold”.
- Fermenta en frío entre 24 y 48 horas.
- Deja atemperar una hora antes de bolear y hornear.
Preguntas frecuentes sobre masa madre en pizza
¿Se puede hacer masa madre con harina integral?
Sí. De hecho, muchas pizzerías utilizan harina integral o mezcla de centeno para comenzar su masa madre, ya que aportan más nutrientes y microorganismos.
¿Cuánto dura la masa madre?
Si se mantiene refrigerada y se alimenta periódicamente, puede durar indefinidamente. Su sabor y fuerza se consolidan con el tiempo.
¿Se puede combinar masa madre con levadura comercial?
En algunos casos sí, especialmente para acortar tiempos de fermentación sin perder la complejidad aromática del fermento natural.
¿Qué sabor aporta la masa madre a la pizza?
El resultado es una base con notas ligeramente ácidas, más complejas y con aromas tostados tras la cocción en horno de leña.
¿Es más difícil manejar la masa madre en un negocio?
Requiere organización y control, pero una vez establecida la rutina de alimentación, se adapta perfectamente a los ritmos de una pizzería artesanal.
Conclusión
Dominar la masa madre es una inversión en conocimiento y tradición. Permite ofrecer una pizza con identidad propia, equilibrada y saludable. La clave está en comprender los tiempos de fermentación, mantener una rutina constante de alimentación y adaptar los parámetros a las condiciones del obrador. Con técnica y paciencia, cada porción se convierte en una experiencia gastronómica inigualable que refuerza la calidad y autenticidad de tu propuesta pizzera.
